A principios del siglo XX y con el comienzo de lo que se conoce en astrología como nueva era, es decir la Era de Acuario, muchos fueron los que predijeron que grandes cambios iban a producirse en la Tierra, la mayoría de ellos no eran más que charlatanes que solo querían sacarse unos cuartos.
Pero el profeta maldito y víctima del régimen franquista Heráclito Martínez de la Verga escribió en 1927 un libro en el que explicaba que todavía no habíamos entrado en la llamada Era de Acuario y que esto realmente pasaría a principios del siglo XXI e iría acompañado de un Nuevo Hombre que fundaría una doctrina que encaminaría al ser humano hacía una nueva dirección.
También apuntaba que las nuevas eras astrológicas coinciden con grandes cambios evolutivos en el cerebro humano pero que estos necesitan de líderes para ser despertados.
A principios del siglo XXI se cumple la profecía de Heráclito y se produce el advenimiento de Honorio, el Nuevo Hombre, un anacoreta que tras ser llamado a su vocación desciende a la tierra para comunicar su doctrina a los imperfectos humanos.
Pero el profeta maldito y víctima del régimen franquista Heráclito Martínez de la Verga escribió en 1927 un libro en el que explicaba que todavía no habíamos entrado en la llamada Era de Acuario y que esto realmente pasaría a principios del siglo XXI e iría acompañado de un Nuevo Hombre que fundaría una doctrina que encaminaría al ser humano hacía una nueva dirección.
También apuntaba que las nuevas eras astrológicas coinciden con grandes cambios evolutivos en el cerebro humano pero que estos necesitan de líderes para ser despertados.
A principios del siglo XXI se cumple la profecía de Heráclito y se produce el advenimiento de Honorio, el Nuevo Hombre, un anacoreta que tras ser llamado a su vocación desciende a la tierra para comunicar su doctrina a los imperfectos humanos.

